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martes, 7 de enero de 2014

Adiós, Roxy

Hace dos días fui a despedirme con unos amigos de una de las salas de cine más emblemáticas de mi ciudad: El Cine Roxy. Una sala que hace poco cumplía 75 años en el panorama cinematográfico de Valladolid y que mañana se despide para ser convertida en un casino. Triste, ¿verdad?

Tengo muy buenos recuerdos en esas dos salas: las carreras por conseguir un abono para la SEMINCI, cuando nos llevaban con el instituto a ver películas de nombre impronunciable, pero que luego te calaban por dentro; las fugas cada vez que había unos eurillos en la hucha a ver cualquier película porque sólo estar allí ya era pura magia.
 Era mi cine preferido, y en él descubrí mundos increíbles: fui a Hogwarts un par de veces, perdí una apuesta y tuve que ver "Hannah Montana", llevé a mi hermano pequeño varias veces y me reencontré con mi infancia, viaje a Pandora con "Avatar" y me quise quedar allí... Y así con al menos cien películas, todas con sus anécdotas y sus historias.

Anteayer nos despedimos con "La vida secreta de Walter Mitty", una película fantástica que me caló bastante. Pero esa tarde lo que me emocionó no fue la película, fue el hecho de que no me volvería a sentar jamás en cualquiera de esas butacas. Y salí de allí mordiéndome el labio, deshaciéndome con la punta de la bufanda de un par de lágrimas discretas. Porque siempre es triste que algo que lleva toda la vida en el mismo sitio desaparezca.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Carta para los Reyes

Queridos Reyes Magos:

Este año me he planteado que quizás no necesite que me traigáis nada. Bastante lleno tengo el armario de ropa, las estanterías las tengo plagadas de libros y mi móvil no está mal. Aunque me he dado cuenta de algo que si necesito y es lo que quiero que me traigáis. QUIERO UN PAÍS JUSTO.

Un país donde los que roban vayan a la cárcel, donde los ricos no paguen menos impuestos que los pobres, donde la gente pueda trabajar, donde las mujeres puedan decidir qué hacer con su vida. Un país que no esté dirigido por gente corrupta y mentirosa, donde estudiar no sea un lujo sino un derecho accesible a todos, donde se pueda pensar libremente, donde no te estafen casi hasta por respirar.
Quiero-y necesito- vivir en un país donde, una vez acabe mis estudios, pueda trabajar de lo que he estudiado. Quiero que mi hermano pequeño no cambie de ley educativa cada cuatro años. Y quiero, Majestades, un país donde la justicia sea auténtica.

Ya sé que lo que os pido es algo difícil y, siendo sincera, tampoco tengo mucha esperanza de que lo cumpláis porque me imagino que con estos tiempos hasta la magia saldrá cara. Si lo veis muy negro, siempre podéis dejarme un billete de ida-y sin vuelta- para salir de aquí. No sería la primera ni la última.

lunes, 25 de marzo de 2013

Y sigue la guerra

No sé si recordáis mi entrada titulada "La guerra silenciosa", donde ya os daba a entender mi opinión al respecto de la "crisis". Supongo que leéis los periódicos y veis los telediarios, así que habréis visto que a la lista de damnificados por doña Angela "Manostijeras" Merkel y sus amiguitos se ha añadido Chipre, un país tan grande como la provincia de La Rioja y que no tiene ni la mitad de población que Madrid, un país al que se le exigen más de cinco mil millones de euros. Y lo que yo me pregunto, porque nadie lo dice, es: ¿de dónde sale de repente toda esa deuda? Y lo más importante, ¿por qué el pueblo llano, que lleva toda la vida ahorrando parte de su sueldo para una necesidad, tiene que pagar lo que han provocado los bancos?
Supongo que lo que a mi me parece más sencillo, que es bajar los sueldos a los políticos y banqueros, subir los impuestos a las rentas más altas, y fomentar el consumo ciudadano bajando los precios, es lo más difícil de hacer. Es mucho más sencillo estrujar y apretar al pueblo hasta que se harte, por lo que parece.

sábado, 13 de octubre de 2012

La guerra silenciosa

No se si os habéis dado cuenta, pero Europa lleva unos añitos oliendo a guerra, tal y como una cocina huele cuando algo se cuece en el horno. Este perfume a cocción lleva flotando en el aire desde que el panorama continental empezó a bailar al son de la palabra crisis.
Entre los cocineros de esta pastel está, para variar, Alemania, un habitual en cuanto a armar bollos. Solo que esta vez, los bávaros han mejorado la técnica. Más de sesenta años después de perder la última guerra por la dominación en Europa, a golpe de tanque y bombas, ahora someten a otros países a golpe de billete y tijera de recortes. Los cogen, como si fuesen una gran boa constrictor y los van apretando, poco a poco para exprimirlos. Y todo eso que sacan lo echan en la olla, y van removiendo a fuego lento. Quizás espolvorean además un poco de tensión, una pizquita de mala leche, recortan por aquí y por allá. Pero siempre, en silencio. Disimulando, que no se note que nos están haciendo la cena a toda Europa.
Así es como, queridos lectores, va cociéndose lentamente la guerra. Porque llegará un punto en el que los países sometidos se harten y se levanten. Y a lo mejor alguno de ellos se encargue de recordarle a las legiones bávaras que nadie les amenazó nunca con unas tijeras y que incluso se les perdonaron parte de sus deudas en algún momento de la historia. Por ejemplo

domingo, 15 de julio de 2012

"¡Que se jodan!"

¿Sabéis lo que yo pienso?
Que no pienso joderme.
Aún no es tarde para hacer cambiar las cosas. Revolucionémonos contra esta situación insostenible. Levantémonos, tomemos de nuevo las plazas, manifestémonos, gritemos, apedreemos, protestemos.
Sobre todo para defender nuestros derechos.
Y para que no nos jodan

jueves, 14 de junio de 2012

Homo Artisticus

Hoy ha salido un estudio que demuestra que el arte rupestre comenzó en España hace más de 40.000 años. Esto implica que es muy probable que fuese hecho por Neanderthales.
"¿Y qué tiene esto de importante?" os preguntaréis algunos. Pues os lo voy a explicar.
La importancia radica en que, mientras en Europa los Neanderthales amontonaban piedras, cazaban y probablemente se comían unos a otros, nuestros pequeños homínidos pintaban. En el valle de Neander, que por cierto está en nuestra queridísima Alemania,  se guisaban al cuñado de la suegra del vecino mientras que nosotros dibujábamos.
Esto debería hacernos reflexionar, y dejar de ver la paja en el ojo ajeno para sacar pecho por lo que nos honra. ¿Que vamos peor que Alemania a nivel económico y la Merkel nos está apretando las tuercas? ¿Que somos como el niño tonto de la clase de matemáticas de Europa? Si, puede ser. Ellos llevan miles de años alimentándose de otros congéneres sin escrúpulo alguno, descuartizando al prójimo. Nosotros dejamos los cuchillos y empezamos a pintar mucho antes que ellos.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Indignación.

Tengo 17 años. Y veo muy negro mi futuro. Y no estoy indignada, estoy indignadísima.
El sábado salí a la manifestación del 15-O. Como tantos otros miles de personas, puse mis pies en la calle y grité, caminé, me manifesté... Grité porque estoy harta de ver mi porvenir cubierto de sombras.
No sé si, cuando termine la selectividad, voy a ir a la universidad. No sé si tendré plaza para poder entrar. No sé si tendré un puesto de trabajo. No sé si seguirá la crisis cuando termine de estudiar. Tampoco sé como se ha llegado a esta situación. Ahora mismo, como decía Sócrates, "Sólo sé que no sé nada".
Bueno, en realidad hay algo que sí que sé: Que no me voy a quedar impasible viendo como unas personas ávidas de poder y dinero se llevan mi futuro.
Por eso salgo a la calle. Para luchar por mi futuro, porque la esperanza es lo último que pienso dejar que me quiten.