martes, 16 de julio de 2013

Falling down

Hoy es el día en el que se me cae el mundo.
A mis autobuses les falta una planta,
a mis calles les falta un latido,
a mis semáforos les sobran segundos,
a mis labios les faltan los suyos,
a mis voces les falta un acento,
a mi café le sobra café.
A mi cama le faltan los muelles,
a mis oídos les faltan canciones,
a mi alrededor me sobra el silencio,
a mis desayunos les faltan alubias.
A mi me falta Londres...
Y a esta lista interminable
se le sigue cayendo el mundo.

Motorway 24

En el abanico de verdes hojas
que envolverán nuestros recuerdos
y el olor del limón y el jengibre,
una pequeña amapola
de pétalos como labios
quedará prensada para siempre.

sábado, 6 de julio de 2013

Tumbling down

Hay verdades que nunca te cuentan, sobre todo cuando eres un niño.
Lo malo es cuando creces, y esas verdades van apareciendo una detrás de otra. Las relaciones ya no existen, porque quizás nunca existieron del todo. Lo que tu recordabas como felicidad era poco más que una mera apariencia, y todo lo que creías conocer demuestra su auténtico rostro. Algo de ti, poco a poco, se va rompiendo en pedazos.
Y todo esto es porque a los viejos fantasmas no puede guardárselos mucho tiempo dentro de un armario. Tarde o temprano saldrán, queriendo o sin querer. Y todo lo que creías conocer ya no es lo mismo, y se cae.

jueves, 27 de junio de 2013

Lo nuestro

Nuestra historia
se escribe a empujones
en las matrículas capicúa
de los coches amarillos
y Volkswagens escarabajo.
Nuestra historia
no es una tragicomedia
de esas de final feliz con Sandra Bullock.
Lo nuestro fue (y es) comedia y risa,
con tintes de acción y partitura propia.
Nuestra historia es sol y lluvia,
no arcoiris infinitos
donde viven los leprechauns,
sobre todo porque lo nuestro
vale más que mil ollas de oro.

martes, 25 de junio de 2013

Cal y arena

Sobre mi espalda desnuda
(con una sonrisa serena)
va vertiendo La Fortuna
a veces cal, otras arena.

Y aunque saliesen muy caras
las caras de la moneda,
aquí seguiría jugando
apostándose mis penas.

Casi no me queda nada,
Ella lo da y se lo lleva.
Mientras, me seguirá echando
el lunes, cal. El martes, arena.